Tres de cada cuatro bebes tienen cara de ceporro

bebelimerick

PUBLICIDAD

Según un estudio recientemente publicado por el antropólogo Seamus McKenzie, de la Universidad Politécnica de Limerick, un número singularmente alto de los bebés humanos, no sólo no es “riquísimo” ni “está para comérselo”, sino que recuerda mucho a una pandereta, visto de frente, y a un botijo, visto desde arriba.

PUBLICIDAD

El profesor McKenzie es un reputado antropólogo social muy apreciado por la comunidad científica, aunque no por su suegra, la genetista y bióloga Eileen O’Connor, quien lo ha descrito como “un pobre imbécil sin remedio. Pobre hija mía”.