La chica de Pedro Morenés

chica_derechas_morenes_gallina_ilustradaAgustín Rodríguez Inciarte -enlace sindical de la UGT- y María Asunción Garcés Peralta -sindicalista liberada de CCOO-, se conocieron en una fiesta de Farmacia en la Complutense en la que se habían colado sin pagar entrada. Se gustaron desde el primer momento. Luego, cuando se dijeron los apellidos, ninguno de los dos reparó en que aquello, de prosperar, podía suponer un problema grave.

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“Rodríguez Garces, Rodríguez Garcés, Rodríguez Garcés…”, repetía como en una letanía el novio. “¿A qué me suenan estos apellidos juntos?” -se preguntaba el pobre diablo sin saber responderse.

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Entonces, Mariasun dijo: “Si tenemos algún día una niña querría que se llamase Margarita, como mi bisabuela paterna, que era muy roja”.

El novio se volvió, hizo una mueca de estupor y se quedó pensativo otro rato más. “Margarita Rodríguez Garcés, Margarita Rodríguez Garcés… ¿A qué me suena eso de Margarita Rodríguez Garcés…?”.

Años después, la ya nacida y todavía joven Margarita Rodríguez Garcés, una chica, chica, chica bum, del calibre 183, comprendió que sus padres eran tontos. Harta de sacar todo el día el pañuelo cuando el tren hacía pi, chacachá, fue al Registro Civil, se cambió el nombre por el de Vanessa (el juez fue comprensivo), volvió a casa y les dijo a sus padres que se había hecho de derechas.

Ellos gritaron mucho a cámara lenta y ella, antes de dar un portazo y marcharse a vivir a un pequeño y recoleto pueblo de Minnesota lleno de alemanes, les señaló con el dedo y les espetó: “Anda y que os jodan“.

Medidas: 90-60-90

Peso: Lo lleva sobre los hombros.

Aficiones: Las novelas de Perry Mason, Jugar al Cluedo, Los besos lentos y los abrazos rápidos, Pescar salmón con las manos desnudas y Los señores elegantes y bien vestidos de la Alta Burguesía Vizcaína.

Hombre ideal: Pedro Morenés (1948, Las Arenas, Vizcaya)