Descubierto un final inédito de ‘Sonrisas y Lágrimas’ con zombis

Investigadores de la 20th Century Fox han encontrado una lata emparedada en un viejo estudio abandonado en la que estaría el legendario final inédito de la película musical de 1965 “Sonrisas y Lágrimas” dirigida por Robert Wise y que se basa en el guión de Ernest Lehman.

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En este nuevo final, mientras los Von Trapp están en el cementerio del convento tratando de ocultarse de la batida de las Juventudes Hitlerianas que dirige Rolf, el nazi-pero-en-el-fondo-no-tan-malo novio de Louisa Von Trapp, un cuatrimotor de la Luftwaffe se estrella en el huerto de la abadía, justo encima del colodrillo de Sor Berta.

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De los restos humeantes salen una docena de nazis zombis mutantes que atacan a las reverendas madres y a las Juventudes Hitlerianas, en una escena cargada de sangre y vísceras. Cuando la masa de zombis ha alcanzado el dramático número de 666, los no muertos perciben el olor de los Von Trapp (lo que los miembros de la familia recriminan a Kurt Von Trapp, enfermo desde los cuatro años de aerofagia recurrente). Entonces es cuando la familia sale a la carrera desordenada por el cementerio y el huerto con los 666 zombis detrás.

En un momento dado, y ya que las pequeñas Brigitta, Martha y Gretl no pueden correr muy rápido porque tienen piernecitas cortas, el capitán George Ludwig Von Trapp ordena a los suyos que sigan adelante y él se detiene frente a los zombis, a los que procede a cantar “Edelweiss”, siendo descuartizado, eviscerado, destripado y lobotomizado antes de arrancarse con la segunda estrofa, lo que provoca el aplauso espontáneo de Friedrich, el mayor de los dos varones del capitán, que está “hasta los huevos” de tanta canción y tanta pamplina.

Sin embargo, la generosidad del capitán logra retrasar a los zombis lo suficiente como para que la nueva señora de Von Trapp, la ex institutriz María, empiece a cantar a voz en grito la canción de las cabritas, lo que provoca que a los zombis les estalle la cabeza.

La película termina en el momento en el que los Von Trapp supervivientes logran llegar a Suiza y asan una vaca entera mientras se ponen mirando a Austria y cantan la canción “Adiós, So Long, Auf Wiedersehen, Farewell”, siendo acompañados en los coros por la propia vaca.

El nuevo montaje, a buen seguro, logrará que las nuevas generaciones se interesen por una película que marcó a millones de españoles hasta el punto de que muchos de ellos todavía, sin saber por qué, no, en serio, sin tener ni idea de por qué, como si alguien los hubiera hipnotizado, siguen votando al PSOE por pura inercia.