Entrevista a un político de Ciudadanos partidario de legalizar las drogas

Bajo petición de anonimato, he aquí la entrevista auténtica que un equipo…bueno, un equipo, no, en realidad un redactor…; ah, tampoco un redactor, fue un colaborad… perdón, a quién quiero engañar, fue un becario; le ha hecho a un político del partido Ciudadanos, partidario de legalizar las drogas, la prostitución, el juego y la caza de seres humanos. 

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La Gallina Ilustrada: –Buenas tardes.

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Candidato de Ciudadanos: –Dum, dummm, dummmm, vótameeeee…

Para empezar esta entrevista, una pregunta fácil: ¿es usted un político profesional?

–Usted me ofende.

No lo pretendía.

–Lo mismo que le pasó a una novia que tuve.

¿Le ofendió?

–No, me pretendía.

¿Qué pretendía?

–Mi mano.

¿La derecha?

–Esa es una distinción superada. Ahora se llama la mano centroreformista.

¿Y la otra?

–Estará en el pisito que le he puesto.

Me refería a la otra mano.

–Es una mano mala.

¿De mal carácter?

–De dudosa reputación.

No le entiendo.

–¿Usted me vota?

Pues no.

–¿Y por qué hablamos?

Por matar el tiempo.

–El tiempo está loco.

Será el calentamiento global.

–Eso mismo le pasaba a una novia que tuve.

¿Se calentaba?

–No, se agarraba unos globos…

¿Con qué?

–Con la mano, claro.

Sigo sin entenderle.

–Debo insistir: ¿usted me vota?

¿Por qué habría de hacerlo?

–Porque yo se lo ordeno.

¿Está usted loco?

–No. Yo se lo ordeno, míreme a los ojos, los párpados le pesan; está cayendo en un profundo sueño…

Pues falta me hace dormir.

–¿No duerme usted?

Mal.

–Pues yo duermo de maravilla.

Pues yo duermo boca abajo.

–Será por eso.

No se lo crea.

–Yo no me creo nada.

¿No cree en Dios?

–¿Ese me vota?

Depende lo que entienda por votarle.

–Eso me recuerda a una novia que tuve…

Oiga, ¿tuvo usted muchas?

–No, sólo una, pero me dio mucho juego.

Hablando de juego…

–¿Jugamos?

¿A qué?

–A que yo le doy esta papeleta y usted la mete en esa urna.

¿Con qué mano?

–Eso mismo me dijo una novia que tuve…

¿Era guapa?

–Hablaba mucho.

¿Café?

–Con caviar.

¿Le pongo dos cuchara…?

–Sólo empleo una para remover.

Es usted un portento.

–Eso mismo me dijo un novio que tuve.

¿Un novio?

–Sí. ¿Usted me vota?

No.

–Pues entonces, señor alce, no tenemos nada más de qué hablar.