Sobre Paca Sánchez y sus problemas con Podemos

chica_derechas_Gallina_Ilustrada

PUBLICIDAD

Desde pequeñita, Evangelina Covadonga Beltrán de Lys y Borbón Dos Sicilias quería ser roja. Así se lo hacía saber al servicio del palacio de sus padres, y eso gritaba por las noches, cuando se escapaba de su alcoba y recorría la galería de antepasados del Ala Norte con una palmatoria en la mano y se detenía frente al retrato de su abuela materna. “Abu María de los Desamparados Zunzunegui y Caso de los Cobos Cuervo-Arango, abu María de los etc., ¡quiero ser roja! ¡Quiero vivir en una solución habitacional de 25 metros cuadrados! ¡Quiero saber qué se siente al ser colectivizada!”.

PUBLICIDAD

Algunas noches, su abuela llegaba y le metía una colleja a todas las luces innecesaria mientras le reprendía por dejar su retrato lleno de felipones de saliva. “¡Que me lo pintó Antonio López, niña! ¿Tú sabes cuánto tardó? ¡75 años!”.

Un día de otoño de 2014, Evangelina Covadonga Beltrán de Lys y Borbón Dos Sicilias cumplió 18 años y dejó de ser pequeña. Aquella misma tarde, hizo un hatillo con un foulard de Hermès y un bastón de plata y salió por la puerta dispuesta a vivir una vida licenciosa y solidaria. Lo primero que hizo fue acercarse a una asamblea de Podemos en un local okupado en Vallekas, llamó a la puerta y le dijo a un propio que salió a abrir: “Hola, chusmilla, soy Evangelina Covadonga Beltrán de Lys y Borbón Dos Sicilias y quiero ser roja”. El tipo le miró de arriba abajo, se escarbó un trozo de chopped de una muela con la uña del meñique derecho y le dijo: “Te llamaremos Paca Sánchez”.

Dos semanas después, Evangelina Covadonga Beltrán de Lys y Borbón Dos Sicilias, llegó a Sudán del Sur, un país sin tratado de extradición con España y en el que pudo burlar durante un año la orden de búsqueda y captura internacional por haber asaltado al portero del local okupado y haberle introducido por el recto un bolardo arrancado de la acera mientras le gritaba, silabeando: “Yo no me llamo Paca Sánchez, yo me llamo Evangelina Covadonga Beltrán de Lys y Borbón Dos Sicilias”.

Y así fue como Evangelina etc. comprendió que los rojos no tienen apellidos compuestos. Y así fue cómo comprendió que ella era una mujer familiar y, por lo tanto, de derechas.

Luego, ya si eso, otro día, contamos cómo se hizo una tiradora de elite del Ejército sudanés.

Medidas: 90-60-90

Peso: En Sudán no hay de eso.

Aficiones: Componer madrigales con acompañamiento de dulzainas, Estrangular camellos con sus manos desnudas, Leer cuentos de Angelina Lamelas, Visitar tumbas de soldados desconocidos y echarse sobre ellas gritando “¡Manolo, Manolo, qué sola me has dejado, Manolo!”, Jugar a las cabalgatas (como el Teto, pero a cuatro patas), Los cuadros de punto de cruz, Las películas de Cantinflas, La munición del 7,62 mm full metal jacket.

Hombre ideal: Carlos Fitz-James Stuart y Martínez de Irujo, Duque de Alba, (Madrid, 1948).