Una botella de lavavajillas causa el pánico en Bélmez

Gervasio Contreras, propietario del bar “El Cafelito” de la localidad cordobesa de Bélmez, quita importancia al asunto: “En este pueblo, la gente se acalora enseguida con eso de las caras. Vemos caras por todas partes… Tontunas nuestras, ná más”.

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El asunto se destapó cuando Felisa Luque, responsable de la limpieza del establecimiento, salió del almacén dando gritos y afirmando que se le había aparecido su difunto marido. “Fíjese… Su marido… que, ni difunto ni ná: el Baldomero se marchó pa Barcelona hace veinte años y no ha vuelto”, puntualiza Gervasio.

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La cara en cuestión
La cara en cuestión

“Es que la Felisa es mu desagerá pa todo. Ahora le ha dao por fregar con agua bendita… que dice el señor cura que, pa fregar,  agua y lejía… pero ella, ni caso. Una cosa le voy a decir, pa que la ponga en los papeles: que no aparezca por aquí el Iker Jiménez… que le doy con el mocho. Está avisao.”