Montoro pasa las horas muertas en su despacho, en penumbra, sentado en un sillón, acariciando un gato y riéndose bajito

Más o menos, la cosa sería así.
Más o menos, la cosa sería así.

En este periódico no prestamos oídos a los bulos ni teorías conspiranoicas… pero varias informaciones aseguran que es muy posible que el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, don Cristóbal Montoro Romero (Cambil, Jaén, 1950), sea miembro de S.P.E.C.T.R.A., siglas en inglés de la famosa Organización Secreta para el Terrorismo, la Venganza y la Extorsión.

PUBLICIDAD

Si no, a ver: ¿a qué viene esa mirada malvada? ¿Y qué me dicen de la risita maligna?

PUBLICIDAD

Buscando contrastar la información al estilo de un diario generalista de esos tan importantes que se dan pisto y que ooooh, mira qué periodismo de investigación hago, ñañañaña, hemos acudido al cuñado de un trabajador de este periódico, a la sazón conserje de tres galones en el Ministerio de Hacienda, quien nos ha confirmado que sí, que a él también le parece que hay algo siniestro en el ministro Montoro.

 “Se pasa las horas muertas sentado en su despacho, en penumbra, sentado en un sillón de cuero negro acariciando el lomo de un gato persa con escoliosis de tanto acariciarle el lomo. Cuando el ministro llama a un ujier o a una secretaria, vamos siempre cuatro o cinco… porque nos da miedo ir solos. Y se ríe bajito durante horas mientras masculla algo de una amnistía fiscal…”.