La Generalitat reclama la catalanidad universal de Albert Enstany (Albert Einstein)

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Tonada original de una conocida sardana que puso a los historiadores catalanes en la pista de que Albert Einstein era, irremediablemente, catalán.

En cuanto vimos que se llamaba Albert, nos dijimos: ¡tate!, este va a ser de aquí”. Así comienza el ensayo “Einstein era catalán de Mataró”, de la Academia de la Historia Catalana, que hoy se presenta en el Palau de la Generalitat, en la sala Miquel de Servent (Cervantes), con la presencia de los más altos dirigentes catalanes, de un par de tipos de la CUP y de, al menos, dos señoras de la limpieza que dejarán el salón limpio de nuevo.

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“Einstein no se llamaba así, su verdadero apellido era Enstany. Su biografía oficial se ha alterado para llamar a su padre Hermann Einstein, cuando en realidad era Germà Enstany y su madre, Pauline Koch, que en realidad era Piula Coch y ambos regentaban un negocio de telas en Mataró y eran del Barça”. Añade el informe de los historiadores catalanes que “això és així, o sea, és cla que sí, escolta, cien por cien, tú”.

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A la pregunta de por qué entonces se ha insistido tanto en que Enstany, digo, Einstein, era alemán (y luego apátrida, luego suizo y, finalmente, estadounidense), la Academia de la Historia Catalana ha asegurado que “esto es porque a dónde iba Albert Enstany por ahí diciendo que era español, claro, en aquellos años, pues como que no; y además había otra razón, la de que todos sus trabajos sobre ondas gravitatorias los había copiado de un monje catalán del siglo XVII, fray Jordi Tururú i Tururú, cuyos trabajos desgraciadamente se han perdido, pero que fue el primero que teorizó sobre estas cosas, nos consta, porque lo sabemos, o sea, és cla, nen, que això és així”.

Preguntados los historiadores acerca de la biografía consultada y los documentos originales que prueban el nacimiento de Albert Enstany i Coch en Mataró, un funcionario de la Generalitat ha arrojado una bomba de humo y los historiadores han soltado una carcajada maligna mientras desaparecían entre la confusión llevándose una subvención y a una de las dos señoras de la limpieza, que no ha opuesto resistencia.

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