Rana se abraza a escorpión y da por zanjado el enojoso incidente de la picadura

Ayer, un anfibio anuro de la familia ranidae (rana) que hace unos días sufrió la picadura venenosa de un arácnido del subfilo chelicerata (escorpión), recibió el sentido abrazo de los pedipalpos en forma de pinza de este último, algo mortificado -por lo que parece- por haberle clavado el aguijón mientras el anfibio en cuestión le transportaba con generosidad de una orilla a la otra. Poco después, la rana comunicó que daba por zanjado el enojoso incidente publicando un sentido mensaje en la red social llamada twitter.

PUBLICIDAD
escorpion-abrazando-rana-pablo-iglesias-carvajal-Gallina-Ilustrada
Momento en el que el escorpión (izquierda, obsérvese el metasoma o cola rematada en aguijón), se funde en un abrazo con la rana (derecha) mientras le susurra palabras de amor sencillas y tiernas que echamos al vuelo por primera vez, apenas tuvimos tiempo de aprenderlas, recién despertábamos de la niñez, laralalaaaaaaa…

Expertos entomólogos consultados por este periódico nos han mandado a la mierda, así que (después de pedir perdón por el despiste) hemos consultado con expertos aracnólogos que han manifestado sus dudas respecto a que la supuesta mortificación del escorpión sea verdadera: “Los artrópodos quelicerados no tienen sentimientos. En realidad, ningún artrópodo los tiene, ni los quelicerados ni los no quelicerados. Por lo que sabemos, ni un solo bicho los tiene. En la década los 80, la Faculta de Biología de la Universidad Complutense llevó a cabo experimentos con escorpiones a los que se les puso varios capítulos de La Casa de la Pradera y todos ellos, absolutamente todos, siguieron manifestando las mismas ganas de cazar, matar y devorar víctimas que los que no vieron la serie. O sea, y en conclusión, los escorpiones son bastante hijos de puta per se y el tema de la empatía… como que no”.

PUBLICIDAD

Preguntados sobre las probabilidades de que el arácnido pudiera volver a picar a la rana en cuestión, los expertos aseguran que depende de la localización exacta de los dos protagonistas: “Si la rana consiente en volver a llevarle sobre su espalda para cruzar un río, y si el escorpión está encima de la rana, la posibilidad de que el arácnido le vuelva a clavar el aguijón es del cien por cien. Está en su naturaleza”.

Preguntados además por la reacción de la rana, los aracnólogos se ha negado a contestar, asegurando que ellos no se meten en el campo de los herpetólogos aunque, “a título individual”, han señalado que “las ranas tienen un C.I. que les da para lo que les da”.

> Noticias íntimamente relacionadas: