El Gobierno prohíbe ir a Madrid a hacer el paleto en la final de la Copa de Rey

esteladas-prohibidas-vicente-calderon-paletos-Gallina-Ilustrada
Y fue entonces, y sólo entonces, cuando recordaron que llevaban años sin lavarse las manos después de ir al baño.

El presidente de la Generalitat catalana, Carles Plushdemère, Flidengorn, Fleurinteferb… Puigdemont, ha comunicado que no asistirá a la final de la Copa del Rey de fútbol que se celebrará el próximo domingo en el estadio Vicente Calderón, en Madrid, en protesta por la decisión de la Delegación del Gobierno de prohibir a los aficionados catalanes llevar banderas ‘esteladas’ (estrelladas) que, además de ilegales, son feas.

PUBLICIDAD

Que haiga quien no nos deje comportarnos como perfectos gilipollas, aldeanos paletos, maleducados y tontos del culo, es un clarísimo atentado contra nuestro derecho a la libertad de expresión”. Así ha defendido el presidente de la Generalitat “el derecho inalienable y milenario del pueblo catalán a ir a Madrid a animar al Barça a jugar un campeonato que no deberíamos estar jugando porque somos republicanos y secesionistas, que si lo jugamos es como favor, y como es un favor, pues si los culés quieren ir a reírse del resto de los españoles, paseando con banderas esteladas por las calles de la capital, ensuciando el Vicente Calderón, injuriando al orden público y a la paz social y poniendo en una situación incómoda al Rey y al resto de las autoridades, pues van y listo. ¿Estamos o no estamos? Que haiga que decirlo todo…”.

PUBLICIDAD

En este sentido, todos los partidos secesionistas, y los que no, también, han mostrado su alarma ante el rumor que señala que la Delegación del Gobierno dotará a todos los agentes del orden de salero, tenedor y cuchillo por si algún radical independentista desobedeciera la prohibición gubernamental y quisiera probar a qué sabe la estelada.

En otro orden de cosas, pero sin abandonar el tema de la libertad de expresión, cientos de comerciantes de la comunidad autónoma catalana se han dirigido de urgencia y llenos de esperanza a la Generalitat para saber si eso de la libertad se aplica a la posibilidad de que puedan rotular sus comercios en español, que para eso los comercios son suyos y el español, de todos. A la espera de una contestación oficial por parte del Gobierno catalán, el conserje de la puerta les ha recibido muy amablemente y les ha indicado que “noooooo, nen, que el president no se refiere a esa libertad, sino a la otra”.

> Noticias relacionadas: