Un ministro socialista, sorprendido defraudando cremas en un Carrefour por valor de 218.322 euros

Soy Maxim Huerta y tengo un iPhone. Es un iPhone Rosa. Oro Rosa. Si dices “Oro Rosa” muchas veces y muy rápido, acabas diciendo “horrorosa”. Anda, prueba

Tenía serios problemas de cutis, pero ya lo he solucionado y asunto cerrado”, así ha reaccionado el ministro de Cultura, el excelentísimo señor don Maxim Huerta Hernández (Utiel, Valencia, 1971), ex presentador de Telecinco, cuando ha sido interpelado acerca de las grabaciones que demuestran que a finales de la década pasada, defraudó un total de 218.322 euros en cremas de un hipermercado. O algo así.

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No se lo mencioné al presidente Sánchez antes de que me nombrara ministro porque el cuidado de mi piel es un asunto privado”, ha asegurado Huerta, que no ha querido contestar a los comentarios de diversos analistas que apuntan a que le hacen los pantalones a medida de los huevos que se gasta.

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A estas horas, el secretario de Estado de Comunicación, el ex presentador de Cuatro Miguel Ángel Oliver, tras poner sus barbas a remojar, está reunido con su equipo en gabinete de Crisis para ofrecer la respuesta más eficaz ante estas informaciones. Este periódico ha podido saber que entre las posibles soluciones están las ya contrastadas de darles a oler ropa de peperos a Jordi Évole e Ignacio Escolar y luego soltarles, así como utilizar la palabra “facha” como si no hubiera un mañana y, sobre todo, aguantar hasta que empiece el Mundial de Fútbol de Rusia.

En otro orden de cosas, aunque no tanto, varios testigos aseguran que hace unos minutos, la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes ha salido brevemente de su posición de bicho-bola debajo de la cama y con los ojos enrojecidos ha salido al balcón de su vivienda para gritar: “¡Qué panda de cabrones!”, insulto que no sabemos a quién va referido.

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