Detenido un hombre que se acostó ‘por error’ con una gallega indecisa

En la imagen, el individuo en cuestión, vestido con el tradicional conjunto gallego para la temporada estival: gabardina, pantalón de pana y gorro. Por debajo lleva camiseta de felpa y calzoncillos de cuello vuelto

La Subdelegación del Gobierno en Pontevedra ha alertado a la población española y extranjera en general que visite Galicia en los meses de verano de que expresiones como “Pois si hay que ir… vaise” y “Depende” proferidas por una gallega “no equivalen a un consentimiento pleno para mantener relaciones sexuales por parte de la mujer en cuestión tal y como exige la directiva precrimen del Ministerio de Justicia para la prevención de los delitos sexuales”.

PUBLICIDAD

En este sentido, la Subdelegación ha confirmado la detención esta misma mañana de un peligroso individuo, P.P.L., natural de Málaga, de vacaciones en Sanxenxo (antes Sangenjo) que en la madrugada de ayer, mientras estaba de copas en O Grove (antes El Grove), conoció y mantuvo relaciones íntimas (antes follar) con una vecina de la localidad, de nombre Carminha y primera bailarina de una compañía de Muñeiras de la zona. 

PUBLICIDAD

Según el relato de la Subdelegación: “aunque es cierto que no ha habido denuncia de la groveira en cuestión, hemos actuado de oficio porque es metafísicamente imposible que una gallega con sentidiño haya dado un sí expreso a nada”. Según su primera declaración en comisaría, el individuo confirmó este extremo, “es verdad que no me dijo ni que sí ni que no, pero cuando me dijo que ‘nunca choveu que non escampara’, pues yo lo entendí como una invitación a echarle huevos. Me equivoqué, es cierto. Todo esto sólo ha sido un error. Tendría que haber ido de vacaciones a San Juan, que el agua está mas calentita que este Atlántico del demonio”.

Puestos en contacto con la joven en cuestión, no ha querido desmentir ni confirmar la noticia, ni decirnos si estuvo bien o mal o si sí o si no, remitiéndose a su declaración ante la Policía en la que aseguró, tras ocho largas horas de interrogatorio en las que no dijo nada concreto, que “marcho, que teño que marchar”, antes de salir por la puerta bailando los primeros pasos de la Muñeira do Chantada, lo que de inmediato provocó que el personal policial se uniera al baile, que se prolongó hasta altas horas de la madrugada.

> Otras noticias: