Acorralado por lo de su tesis plagiada, Sánchez se atrinchera en Moncloa con 47 millones de rehenes

 

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El presidente del Gobierno junto a ‘Turca’, la única amiga que le queda a estas horas (porque no sabe lo que es una tesis plagiada)

Dramáticas las escenas vividas esta madrugada en el Palacio de la Moncloa después de que un repartidor lanzara por encima del muro que rodea la residencia del presidente del Gobierno un ejemplar del diario ABC en el que se informa de que (N. de la R.: siempre se ‘informa de que’, salvo que seas nicaragüense, Adriana Lastra, no tengas ni puta idea de gramática o todo lo anterior junto) Pedro Sánchez plagió su tesis doctoral.

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Por lo que ha podido saber este periódico, al grito “os vais a enterar” el presidente del Gobierno se ha atrincherado en su despacho en el interior de un fuerte construido con cojines de varios tresillos, armado con un bolígrafo, alrededor de un centenar de decretos-ley en blanco y varios informes macroeconómicos del Ministerio de Hacienda sobre “posibilidades de recaudación de 80.000 millones de euros extra a través de impuestos directos, indirectos y, sobre todo, regresivos, muy regresivos, súper regresivos“.

Pocos minutos después, alertados por los llantos de la primera dama, “¡que me van a echar del Instituto de Empresa, Pedro!”, negociadores de la Guardia Civil cortaron el acceso a internet (“no vaya ser que por accidente lea OKDiario”) y se dirigieron al presidente con un megáfono para conminarle a que dejara los decretos-ley en el suelo “antes de que se haga alguien daño y tengamos una desgracia, señor presidente”. A lo que Sánchez respondió con un “atrás, cabrones, tengo un bolígrafo y un sello oficial, sé cómo usarlos y los usaré… ¡Ojito conmigo, que estoy muy loco!”.

Media hora después, una secretaria de Presidencia ha salido con las manos en alto y un folio con las condiciones “innegociables” de Pedro Sánchez para desistir en su actitud: “La primera, una pizza barbacoa familiar con masa fina y extra de queso, que tengo gusa. La segunda, un Mountain Dew súper frío, y la tercera, que nadie pueda consultar mi tesis”.

Ante la extrema gravedad de la situación (el Telepizza no estaba abierto a esa hora y nadie sabe lo que es un Mountain Dew) y con los negociadores en shock, el presidente Sánchez ha gritado por una de las ventanas que “se me ha ocurrido que podemos hacer un intercambio, yo no toco el cuerpo de Franco y nadie toca mi tesis doctoral… ¡es mi última oferta! O eso, u os meto un 52 por ciento de IRPF a las rentas de más de 45.000 euros, os pongo el diésel a dos euros y convoco un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Vosotros veréis. Tic, tac, tic, tac…”.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han alertado a los 46.659.302 millones de españoles (inmigrantes legales, ilegales y residentes británicos con problemas de cadera incluidos) de la peligrosa situación y les han pedido que “permanezcan en sus casas hasta que la situación esté controlada”.

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