La Presidencia del Congreso cita a los padres de Rufián para hablar del mal comportamiento del nene

El diputado republicano Joan Tardá se tapa la nariz después de que su compañero Gabriel Rufián decidiera ventilar las sisas

“No, a mis padres, no, seré bueno, puedo cambiar…”. Esta ha sido la reacción del diputado español (ñañañañaña) de Esquerra Republicana, Juan Gabriel Rufián Romero (Santa Coloma de Gramanet, 2008), cuando ha recibido una nota de la Presidencia del Congreso en la que se cita a sus padres Antonio Rufián y Josefa Romero para una tutoría el próximo viernes a las 10 de la mañana. La reunión, en la que se hablará con los padres de Gabriel del mal comportamiento del niño, de lo inadecuado de su vestuario y de su reiterada insistencia en dejarse el cerebro en casa, ha sido convocada tras ser expulsado del Hemiciclo en la mañana de hoy por negarse a cumplir con el Reglamento del Charlamento que prevé que un diputado pueda insultar a un ministro de todas las formas imaginables, pero que no consiente que el diputado esté de pie cuando el ministro tiene el uso de la palabra.

PUBLICIDAD

“Pero si sólo me han expulsado una vez…”, se ha defendido el pequeño diputado, que ha rechazado la sugerencia de la Presidencia de escribir una redacción escolar sobre “Congreso de los Diputados y Circos de Tres Pistas, diferencias y coincidencias”, regalar al ministro Borrell una tortuga de escayola pintada con los colores de la bandera nacional o copiar cien veces “Me respetaré a mí mismo y no dejaré que los demás se den cuenta de lo ridículo que soy”.

PUBLICIDAD

Este periódico ha podido saber que en la reunión con los padres del nene se tratará la preocupante posibilidad de que el presidente del Gobierno convoque elecciones más o menos pronto “con el riesgo que conlleva que dentro de unos meses a Rufián se le ocurra insultar a algún diputado de VOX, como Javier Ortega Smith, ex boina verde del Ejército, 1,90 y brazos como molinos de viento”. A este respecto, la presidente Ana Pastor ha confirmado que los servicios sanitarios de la Cámara Baja ya han tramitado la compra urgente de litros de mercromina, tiritas y bolsas de hielo “por lo que pueda pasar”, además de asegurar que se colocarán colchones bajo las ventanas del Congreso para que Rufián pueda rebotar.  

A esta hora, una fuente próxima a la familia del diputado republicano aseguran que los padres han recibido la citación con el natural enfado, acusando el padre a la madre de haberle impedido “darle dos guantazos al nene cuando todavía estábamos a tiempo… A ver qué pasa con el tonto este cuando no sea diputado, de qué va a trabajar, Pepa, de qué, me cago en la leche, Pepa…”.

> Otras noticias: