Pablo Casado se recupera satisfactoriamente de las puñaladas que le dieron Rajoy y Feijóo

Lo preocupante de esta imagen no es lo que se dispone a hacer M.R.B., alias “mireushted pues shí” con su mano derecha, sino a dónde va con la mano izquierda

El equipo médico que atiende al líder del Partido Popular, Pablo Casado (Universidad Rey Juan Carlos, 1981), ingresado de urgencia en el Hospital Clínico Conservador tras las numerosas cuchilladas traperas recibidas el pasado fin de semana durante la Convención de su partido en Madrid, ha informado de que su estado “sigue siendo crítico, aunque evoluciona favorablemente, dentro de la gravedad, de las múltiples heridas incisas que sufrió en el costado izquierdo con afectación de órganos ejecutivos”. Como e sabido, una turbamulta de centrorreformistas socioliberales posibilistas pragmáticos autonomistas statuquoístas realpolitikanos acuchilló sin piedad al líder del PP desde el estrado del recinto ferial de Ifema. Los servicios de seguridad del partido identificaron a varios de los participantes en la salvaje agresión, entre los que destacan M.R.B, alias “mireushted puesh shí”, A.N.F, alias “o centrista do pobo”, P.G.E., alias “píogarcíaescudero”J.I.M.A., alias “maroto el de la moto”, que sometieron a Casado a una sesión de tutelas y tutías que no se veía en el PP desde la época de moción de censura suicida de Hernández Mancha contra González.

El informe médico refiere múltiples heridas en el costado izquierdo de Casado realizadas con navaja trapera, de distintas trayectorias, la mayoría de centro a izquierda y de profundidad variable. “El señor Casado sufrió una shock hemodinámico que derivó en falta de riego cerebral durante unos minutos en los que comenzó a dar vivas a las leyes de ideología de género. Recuperado de ese cuadro gracias a una transfusión urgente de un donante exiliado iraní de VOX, nuestra máxima preocupación ahora es que las heridas no se infecten, para lo que hemos prescrito antibióticos de amplio espectro como el aznarín 500 miligramos, que aunque tiene ciertos efectos secundarios perniciosos, como hablar catalán en la intimidad, calambres severos en las piernas que te obligan a cruzarlas sobre las mesas de café del presidente de los Estados Unidos y reclutar ministros corruptibles, es un medicamento de eficacia probada que cicatriza bien”.

“Eso sí, deja bigote”, ha asegurado un farmacéutico consultado.

“Se espera que mañana mismo el paciente pueda ser trasladado a planta donde permanecerá en observación de aquí a las elecciones de mayo”, concluye el parte firmado por el equipo médico habitual del Hospital Clínico Conservador que en el pasado ya trató con eficacia a otros líderes apuñalados por los suyos como Esperanza Aguirre, Rita Barberá (q.e.g.e) y Julio César. “Bueno, este último, no del todo”.

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