Los venezolanos hacen una pausa entre sus tres comidas diarias para derribar a Maduro

A pesar de lo mucho y bien que comen los opositores venezolanos (tres veces al día, según Íñigo Errejón), no hemos encontrado fotos de gordos venezolanos que no sean partidarios del régimen socialista. Así que aquí va una de Tonelete, digo, Tocinete, digo, el gorila este.

Desoyendo los consejos de los expertos que señalan la conveniencia de no salir a manifestarse frente a los pistoleros de la Guardia Nacional Bolivariana con la barriga llena (por aquello de la peritonitis asociada a la mezcla de agujeros de bala y quimo desparramado), cientos de miles de venezolanos han aprovechado las pausas entre sus tres copiosas comidas diarias para exigir a Nicolás Maduro, alias “Tirillas”, alias “Cuerpo Perfecto”, alias “Súpermodelo” que termine con la dictadura que asola Venezuela, otrora uno de los países más prósperos del mundo (cuarto PIB per cápita a finales de los años 60). 

Como ha señalado uno de estos opositores a este periódico: “Al menos cinco mlllones de compatriotas, hartos de tanto comer tres veces al día, han tenido que salir a un exilio forzoso buscando la forma de adelgazar, que es que no hay manera. El problema es que uno llega a su casa y se encuentra con que a pesar de vivir en el país con las mayores reservas petrolíferas del mundo y con los mayores recursos hidroeléctricos de toda Suramérica, tenemos tantos cortes de luz que ante el temor de que se nos estropee la inmensa cantidad de comida que tenemos en la nevera y que hemos podido comprar libremente en los colmados -nunca mejor dicho-… pues nos la comemos toda, y así estamos: desparramados y con mucho ácido úrico”. El mismo opositor, con la mirada perdida en un punto indeterminado, y mientras reprimía un eructo de saciedad absoluta, ha asegurado que “quizá no fue buena idea la de dejar a militares cubanos al mando de toda la red eléctrica venezolana, no sé, puede que fuera una mala idea”.

Estos cientos de miles de obesos mórbidos opositores que se han lanzado a las calles, a paso lento, que arrastrar tanta grasa es cansado, tampoco ven con buenos ojos que el Gobierno de Maduro lleve tiempo sorteando clases de vuelo sin motor desde el décimo piso de una comisaría y que los premiados sólo sean unos pocos opositores. “O todos, burp, disculpe, o ninguno”.

En este sentido, hoy hemos conocido que Íñigo Errejón, candidato in péctore a la presidencia de la Comunidad de Madrid por el partido Más Madrid de Manuela Carmena, es un miserable.

Recificación: La noticia sobre que Errejón es un miserable no es de hoy. Es antigua. Disculpen el error. Lo que es de hoy es que Errejón ha borrado de sus redes sociales todo su pasado de apoyo a la dictadura chavista. Pues nada, aquí va uno, pa’ que no se olvide.

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