Un particular de Galapagar compra las concertinas que el Gobierno va a retirar de la valla de Melilla

Nuevo rico obsesionado con la seguridad del muro que impide que alguien -okupa. migrante, Íñigo, etc.- entre en su casoplón serrano, «ni que mi casa fuera España».

Tras la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de retirar las concertinas (alambre de cuchillas) de las vallas de las fronteras de Ceuta y Melilla, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha informado de que un particular de la localidad madrileña de Galapagar ha realizado una oferta económica “importante” al Estado por las mencionadas concertinas, además de ocuparse del traslado del material y su colocación en el perímetro delimitado por el muro exterior de su casa señorial en la zona de La Navata, en la serranía madrileña. El ministro se ha felicitado de que “podamos obtener unos ingresos extraordinarios de un material en desuso. Sin duda es una noticia estupenda para este Gobierno de progreso que ha hecho del ahorro y la austeridad su principal seña de identidad, atjum, atjum,,, cof, cof, cof… coughhhhaaaagggghhhhssjjjjjrrrrpichuf…”, momento en el que el ministro vio interrumpida su rueda de prensa por la aparición súbita de la conocida como tos fallarás, una tos tonta y desagradable. 

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Sobre la identidad del comprador de las concertinas, el ministro, felizmente recuperado, no ha querido facilitar más detalles “por un asunto de protección de datos, que luego viene VOX y nos funde…”. Este periódico, no obstante, puede confirmar que el comprador es un nuevo rico nuevo rico obseso de la seguridad con negocios internacionales de importación de divisas desde países hermanos como Venezuela e Irán. “Por lo que sabemos, este ciudadano había pedido presupuesto para colocar cristales de botellas rotas en lo alto del muro de su caserón serrano para defenderse del lumpen de clase mucho más baja que él, pero este es un proceso muy costoso porque primero hay que comprar los botellines, dar una fiesta, bebérselos, despertar a los niños, bronca con Irene, romperlos contra el suelo mientras se grita ‘¡jódete, Íñigo, maldito traidor!’… y al final lo de las concertinas le sale más barato. Lo que sí puedo confirmar es que el comprador nos ha pedido a ver si tenemos torretas de vigilancia, reflectores, alarmas, perros doberman y tal de algún cuartel abandonado. Vamos a ver si queda algo o se lo llevó todo el ex ministro José Bono a su ático socialista de la calle Velázquez”.

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Marlaska también ha confirmado que el dinero obtenido por la venta de las concertinas se utilizará en la contratación de azafatas que se situarán en lo alto de las escaleras mecánicas que se colocarán en varios puntos a lo largo de las vallas. “Estas azafatas serán la principal línea de defensa de Europa en sus fronteras y recibirán a todos los individuos que pretendan entrar el motivo de su visita, quedando autorizados a circular libremente por Territorio Schengen solo aquellos que respondan bien a dos de las siguientes tres preguntas: “¿Cuál es su color favorito?, ¿quién es el hijo de mi madre que no es mi hermano? y ¿viene usted con la intención de pagarnos las pensiones a los españoles?”.

«Por lo menos una de tres», ha precisado el ministro, quien ha añadido que «o si le pone interés, ninguna, pero tiene que demostrar interés».

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