Críticas a Irene Montero por decir que va a tener una niña sin haberle preguntado al feto qué quiere ser

Lo que nos preocupa de esta imagen es el fondo. ¿Qué es eso, Oklahoma? Recuerden que les seguimos pagando el sueldo a los diputados por no trabajar, pero refrotárnoslo por la cara a lo mejor es demasiado.

Desoyendo el axioma moderno transversal e incontestable (salvo que quieras que te caiga una multa de 1.500 a 60.000 euros) que señala que hay niñas con pene y niños con vagina, Irene Montero, portavoz de Podemos y pareja sentimental del gran líder de la gente, Pablo Iglesias, ha anunciado que está embarazada de un montón de células una niña basándose en la simple visión de una prueba radiológica realizada a las 20 semanas de gestación que indica la ausencia de genitales masculinos en el montón de células feto. Los expertos en la materia aseguran que esta “terrible, terrible, iiiih, terrible” afirmación fascista y heteropatriarcal de Montero, que no ha preguntado al montón de células nascitūrus lo que quiere ser o cómo se siente que quiera ser, “no sólo nos devuelve a periodos medievales franquistas que se creían felizmente superados”, sino que pondrá a prueba en un futuro la propia individualidad de la criatura, que quedará condicionada para siempre por la visión subjetiva, heteroccidental y publicada de su progenitora número 2 y ya no podrá decidir con absoluta libertad si es hombre, mujer o lenguado.

PUBLICIDAD

“Será por las hormonas, porque si no, no se entiende que haya dicho esa burrada”, han asegurado varios miembros de Podemos consultados por este periódico. En este sentido, acabamos de conocer que ante la idea de que la señora Montero se ha quedado embarazada de lo que será su tercer montón de células retoño en apenas un año, lo que les faculta para obtener el título de Familia Numerosa, el sector anticapitalista de la formación morada presentará una iniciativa para que se investigue la presunta pertenencia de Irene Montero y Pablo Iglesias al Opus “que, como es sabido, se infiltra con suma facilidad en todos los partidos”.

PUBLICIDAD

De momento, y hasta que se aclaren los vínculos de la pareja con formaciones ‘ultras’ como HazteOír y la Obra, lo único que podemos descartar al cien por cien es que el montón de células la niña (si es que decide serlo), no llevará por nombre Tania, Carmena ni Íñiga, ni será apadrinada por Santiago Abascal y Rocío Monasterio. El resto está por decidir, salvo que la criatura finalmente decida ser un lenguado hembra, que entonces se llamaría “Lisa“.

> Otras noticias: