¡A ver esos riñones! (editorial de La Gallina Ilustrada ante las elecciones del 10-N)

Que no se te pase votar

Este editorial de La Gallina Ilustrada, periódico satírico catorcenal de información nacional, ha salido publicado en el número 12 que encontrarán en los quioscos (hasta que salga el 13, claro).

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Qué emoción, oiga. La escena se halla dispuesta. El día 10 de los corrientes, Dios, perdón, dios mediante, asistiremos a la representación de la admirable comedia democrática que va para tres actos y un epílogo, dividida en la mar de cuadros desoladores, titulada La juerga del sufragio o a ver quién agarra un sueldecito Nescafé para los próximos años (o meses).

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Como ustedes saben, la obra es interesantísima. Entran en el colegio (electoral, claro) unas personas, muchas de las cuales no se han leído en su vida ni las instrucciones de los corn-flakes, meten en la urna el papelito que les han dado los respectivos mangoneadores, y luego, por la tarde, el presidente de cada sección extrae la voluntad nacional hecha fiesta democrática. De esta voluntad nacional salen diputados de todos los colores, como los peces —besugos, merluzas, congrios, salmonetes, rémoras y lampreas— que poco más tarde constituyen Gobierno para ir aniquilando de manera concienzuda a Estepaís, antes la nación, mucho antes España.

Unas veces, pocas, triunfan las izquierdas, otras, menos, triunfan las derechas y otras —las más, como va a ocurrir este domingo— surge un centro que es una preciosidad porque se parece muchísimo a la izquierda.

De modo que la cosa no puede ser más divertida ni los pueblos que se rijan por este sistema más inocentones, alegres y confiados.

Pero así y todo, aunque sea en medio de grandes carcajadas, no hay más remedio que votar, amigos. ¿Qué aconsejamos nosotros que se vote? ¡Ah! Vamos a ser completamente imparciales.

El que esté aburrido de la existencia, cansado de trabajar, le asquee el poco el mucho dinero de que disponga, odie a su familia y sienta propensión al suicidio, debe votar sin vacilaciones a las izquierdas, porque eso le ahorrará muchas molestias. No tendrá que elegir arma para quitarse la vida ni pensar en dónde le enterrarán. Vota al centro-izquierda-progresista-radical-asaltacielos y ellos se ocuparán de todo.

Ahora, si el ciudadano siente el estúpido deseo de vivir hasta el final sin acelerones, de conservar su empleo, de que no le asalten en su hogar, de que no se ocupe de sus hijos algún criminal reinsertado gracias a nuestro progresista sistema penitenciario y de que no le apiolen a la vuelta de la esquina por ser español, lo lógico es que vote a la derecha.

Y si quiere hacer el idiota en grado superlativo y que a España se la lleve el diablo, absténgase de votar, que es una manera como otra cualquiera de que tengamos aquí la sucursal número uno de Soros. En fin, lector, que el 10 sale y sólo hay dos bolas. La blanca y la negra. Si no echas la blanca, que es la de la contrarrevolución, y sale la negra revolucionaria de Sánchez, Rufián, Iglesias, Errejón y Eskaralakakatua (como se llame el número uno de Bildu), mejor nos vamos despidiendo con cariño de todos ustedes.

Conque… ¡a ver el día 10 esos riñones al jerez!

Este editorial de La Gallina Ilustrada fue publicado, con mínimas variaciones, el 15 de febrero de 1936 en el último número del satírico ‘Gracia y Justicia’ que fue cerrado, incendiado y su director, asesinado. A lo democrático.